
No obstant, la batzegada més forta segurament es produí el dia 7 d’octubre ‘se abrieron grietas grandes y profundas, especialmente ne la finca llamada Manou, probablemente lugar del epicentro de toda esta serie de temblores'. Tal com explica Fulls, els masovers del Manou pensaren que ‘el cel queia i cregueren morir’. També expliquen que a Coma la Fena ‘hubo un desprendimiento de dió origen al nacimiento de una fuente que aún mana hoy día (1921)’. Respecte aquestes esquerdes el Diari de Barcelona publicà “Un testigo ocular me ha referido que entró o bajó anteayer en una grande abertura de un monte vecino, la cual considera él de tanta capacidad como la plaza de San Jaime de Barcelona, y observó en el centro un agujero sumamente profundo e insondable, dentro del cual tiró varias pideras sin que se percibiera el ruido de su caída. Había allí muchas piedras negras que despedían un hedor de azufre, de las cuales me ha entragado una muestra. El peligro de que creían verse amanazados en aquel ancho foso rodeado de altas peñas, que pueden desplomarse de un momento a otro y dentro del cual han quedado sepultados de raíz varios pinos de los más elevados, les hizo abreviar su excursión subterránea. En otros varios parajes, se han abierto grietas de mayor o menos importancia”
Respecte aquests altres forts o desprendiments, Ramon Jardí i Màrius Bru expliquen al 1921 ‘las referidas grietas se conservan todavía aunque algo desmoronadas por el tiempo’. En l’article es pot veure un planell de la zona i una descripció topogràfica que podeu llegir en les fulles escanejades, però destaco la descripció següent ‘las grietas y derrumbamientos son cuatro. La grieta más típica es la señalada con la letra A en el plano, de forma semicircular, de unos 70 metros de longitud y 8 de anchura; en cuando a la profunidad de la misma es difícil de precisar, pues al abrirse se llenó el fondo se gruesos bloques de piedra, y si bien actualmente es poco profunda, a jugar por el ruido que se percibe al soltar pequeñas piedras po entre los huecos que dejan aquéllos, es de creer que con el tiempo muchos huecos han sido obturados’.
Deixo als lectors la lectura més tècnica de cadascun dels efectes topogràfics descrits e l’article i senyalats amb el planell amb les lletres A, B, C i D. Al final de tot hi ha l'article sencer.

Els efectes destructius a la població foren nombrosos, però d’escassa importància. Es van desplomar embans, van caure lleixes de les cuines trencant-se les estris que hi havia, es van enderrocar fumeres i algunes barbacanes. Tan en Fulls com el l’article d’Ibérica expliquen que els veïns més vells de Tivissa (l’any 1920) que van viure el terratrèmol comentaven que ‘la gente decía haber visto como los tabiques se besaban unos con otros y los aleros de lo tejados llegaban a tocarse con los de las casas de enfrente, y otras exageraciones por el estilo’. Ramon Jardí i Marius Bru no donaven crèdit a aquests últims fets i, atribuien a l’exageració de la gent gran o a la mala memòria, exactament comenten ‘En Tivisa aún se recuerda aún por algunos supervivientes, aunque de una manera vaga, el gran aguacero y el alarmante terremoto del año 1845, mas la débil memoria de estoa ancianos es bastante infiel y resulta difícil hacer una narración exacta de dichos fenónemos valiéndonos solamente de los datos suministrados de viva voz’.
Sigui com sigui estem davant d’un terratrèmol molt important, catalogat de grau VI o VII en l’escala de Mercalli y tal y com concluien l’any 1921 ‘se deduce que este temblor puede contarse tanto por su intensidad, como por la duración de sus réplicas, como uno de los más importantes ocurridos en Cataluña durante los dos siglos mendicionados’. Per tant, si era dels més importants dels segles XVIII i XIX, noranta anys després podem afirmar que és un dels terratrèmols més importants de Catalunya dels darrers tres segles.


















